Muchas veces habíamos pasado por esa carretera, pero lo que no sabíamos es que en la salida 292 de la Autovía A-7 nos esperaba esta grata sorpresa. Tomando este desvío y continuando unos tres kilómetros, nos encontramos con el municipio de Benagalbón, un encantador pueblecito que aún conserva toda la esencia andaluza y la autenticidad que le confiere no haber sido tocado, o muy poco, por la vorágine inmobiliaria de la costa.

Al llegar nos encontramos con un pueblo blanco al que da color los cientos de flores y plantas que adornan las fachadas y puertas de la mayoría de los vecinos y que confieren al municipio, un aspecto alegre y acogedor. Además nos encontramos en plena calle y con fin decorativo, elementos de un viejo molino que anticipa a modo de aperitivo lo que más tarde íbamos a visitar.

 Habíamos quedado con Paco Lorenzo de OLEARUM, para que nos presentara a Nacho González, propietario del molino tradicional de aceite situado en corazón del pueblo, justo en frente de la iglesia. Pero antes de conocer a Nacho y por recomendación de Paco, entramos en la iglesia para contemplar el cristo que cuelga del techo de la misma y que resulta muy curioso, ya que la figura no cuenta con la típica cruz y al encontrarse en postura horizontal sobre un techo de madera, parece estar volando por la nave. No tiene desperdicio.

Salimos, y a unos pocos pasos entramos en el recinto que conforma el viejo molino de aceite. Desde el patio de almazara podemos ver perfectamente el Mar, y al estar situados en un alto vislumbramos un gran horizonte costero. Paco, nos presenta a Nacho, el cual nos recibió encantado y nos invitó a entrar en el molino.

 

Nacho y Augusto

 

Al entrar, nos transportamos de inmediato a otra época. Nacho nos contó que el molino pertenecía a su familia desde el año 1947 aunque la maquinaría data de principios del siglo XX y estaba ubicada en una almazara de otro municipio. Este molino es de los pocos que que quedan activos con arranque manual, es decir, se activa manualmente accionando mediante un sistema de palancas, cambios en los diferentes engranajes. Nacho es la tercera generación que se hace cargo de este negocio.

Arranque manual del Molino

 

 

Cuando Nacho se hizo con los mandos del molino, se presentó la tesitura de si seguir manteniendo el molino tal y como había sido durante décadas o renovarlo completamente y crear una almazara nueva con sistema continúo, siempre con la certeza de que combinar elementos de los dos tipos no tendría sentido.

 Prensa de capachos

 

Por ello, optó por no modernizar ningún elemento de la almazara para que de esta manera se pudiese conservar toda su autenticidad. Nacho tiene muy claro las limitaciones que tiene producir aceite con un sistema tradicional, además de saber que hay que sacrificar calidad y rendimiento en pos de la conservación del conjunto. Pero también sabe que su producto tiene un público determinado que tiene en cuenta el valor simbólico y sentimental de este aceite.

La marca que se comercializa es Benaoliva y entre variedades molturadas en el molino, figuran las propias de la zona, siendo algunas de ellas: lechín y verdial de la Axarquía. Variedades estas. de poca estabilidad que producen un aceite muy delicado.

Por todo ello, Nacho está realizando un sacrificio enorme para no echar el cierre al molino, con lo que todos los amantes de este mundillo saldríamos perjudicados y perderíamos un lugar de referencia. Pero él no se rinde y sigue intentándolo de todas las maneras posibles, entregando a diversos organismos un proyecto para convertir el molino en un centro turístico, aún sin respuesta ni apoyo, que no solo abarca su negocio, si no que busca las sinergias con el turismo al municipio y la creación de diferentes actividades que podrían fomentar el empleo y el beneficio económico en el pueblo de Benagalbón.

Hoy por hoy prácticamente la totalidad del aceite que produce Nacho se queda en la provincia de Málaga, siendo el 60% de sus compradores extranjeros. No es extraño, teniendo en cuenta que este año el molino ha recibido la visita de al menos 4000 alemanes.

Desde la moltura esperamos que el proyecto de Nacho vea al fin su luz y darle fuerzas para que no se rinda y así sigamos teniendo abiertas las puertas del Molino de Benagalbón.

Nacho también busca socios o inversores para continuar con este reducto de historia y potencial centro turístico que sigue resistiendo, así que si te animas…

 

¿Y TU?

 

¿CONOCÍAS ESTE MOLINO?